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frikifamily:

Estamos en casa de mi amiga, aquí en Lawrenceville, GA, después de dos dias de intensas gestiones y acciones, y finalmente mis hijos se llevan un par de vacunas extra (por diferencias en los criterios y calendarios de vacunación), y a Beatriz no la admiten en el sistema público porque ya finalizó…

Via @mara_BC

Todas nuestras palabras nos construyen… Las dichas o silenciadas, ocultas o publicadas, impresas en la memoria o vagando por el aire. Las de antes y las de siempre, en nuestro ahora y en el incierto porvenir. 
Somos palabras que articula el alma.

Via @mara_BC

Todas nuestras palabras nos construyen… Las dichas o silenciadas, ocultas o publicadas, impresas en la memoria o vagando por el aire. Las de antes y las de siempre, en nuestro ahora y en el incierto porvenir.

Somos palabras que articula el alma.

Necesitaba escribir sobre la escuela

La escuela pública ¿qué es y para qué? Su papel ha cambiado a con el paso de los años. Ahora mismo toda la escuela, casi, es pública. Tenemos un complicado sistema en el que las familias eligen (si pueden) entre distintas propuestas, la mayoría financiada con fondos públicos… La mayoría de las familias (no es mi caso) optan por una escuela en la que:

- el profesorado no es funcionario, no ha pasado por un proceso selectivo masivo que solo unas pocas personas son capaces de superar - sin que esto signifique nada más que eso, que han superado un examen de conocimientos sobre la materia - o no -, han demostrado dominio de las exigencias de la programación de una materia concreta para un curso concreto - o no - y han pasado muchos años resolviéndole la papeleta a la Administración educativa de turno - bien, o mal, eso no cuenta. Por el contrario, puede ser una amistad de la dirección, o una antigua alumna, o alguien que estaba cerca en un momento de necesidad del centro…

- el profesorado está al máximo del límite legal de horas de pizarra - 24 horas, y cobra en torno a un 15% menos que el profesorado funcionario.

- el profesorado no toma decisiones, y si las toma corre el riesgo de acabar en la calle, esto es: la precariedad laboral y la falta de democracia parecen estar a la orden del día.

Y sin embargo, la gente hace trampas para entrar en estos centros, huyendo del sistema público… 

Creo que hay que pararse a pensar muy seriamente en lo que TODOS y TODAS estamos haciendo con la escuela de titularidad pública, y pensar cada una de nosotras, qué parte de responsabilidad tenemos, y que acciones están en nuestras manos para cambiar esta situación. 

Porque debemos haber caído en algún error profundo…

Migrant Mother (Library o Congress)

La diversidad, esa riqueza que es inherente a cada especie, a cada reino, al universo
kari-shma:

California Academy of Sciences (by navid j)

La diversidad, esa riqueza que es inherente a cada especie, a cada reino, al universo

kari-shma:

California Academy of Sciences (by navid j)

donttellmyboyfriend:

Be as strong a Bamboo, but also as fleixible as it is

donttellmyboyfriend:

Be as strong a Bamboo, but also as fleixible as it is

¿El gran malentendido?

Por suerte (aunque nunca se sabe) comparto vivienda y descendencia (y muchas otras cosas menos materiales) con un profesor de universidad. Tenemos una continua dialéctica de fondo sobre la educación en todos los niveles, los cambios necesarios, los cambios imposibles, las actitudes de unos y otros (alumnado, docentes, familias, administración) frente a lo que hay y frente a lo que podría haber…

En nuestro círculo de amistades más “antiguo” hay una cierta actitud alineada con el “panfleto antipedagógico” que, en algunos aspectos, yo he compartido durante un tiempo. Y sin embargo… de pronto he entendido algo que no había llegado a ver hasta ahora.

Las personas de las que hablo, a la vez que tienen hijos e hijas en edad escolar, trabajan como profesionales de alto nivel, sea en la universidad, sea en la empresa, e identifican la filosofía LOGSE/LOE con

- con los contenidos de los libros de texto

- con los resultados del sistema educativo

De ambas cosas, manejan de primera mano información a través de sus hijos y de sus alumnos universitarios o jóvenes que se incorporan a sus empresas. Estos resultados, no creo que haya duda, son MALOS. Lo que ven (vemos) en sus hijos e hijas es aburrimiento y hastío; en sus libros, repetición y uniformidad; en su alumnado univeristario, falta de iniciativa, desmotivación, poca capacidad crítica… En los profesionales jóvenes, que necesitan varios años después de acabar sus estudios para “aterrizar” en el mundo real…

Y sin embargo, esos resultados poco o nada tienen que ver con la pedagogía que hay detrás de la reforma. Tiene que ver, justamente, con la imposibilidad de mantener inercialmente la “pedagogía selectiva” anterior a la LOGSE con la universalización de la educación hasta los 16 años, entre otros despropósitos desde el punto de vista organizativo y presupuestario.

Yo no creo que sea la LOGSE (ni la LOE) lo que ha llevado a la situación actual, sino la falta de consecuencia política y de compromiso con la reforma de fondo que se buscaba.

A modo de ejemplo, cuando veo el instituto al que van mis dos hijos mayores, solo aprecio bastantes diferencias esenciales con el instituto al que yo fui: el espíritu cuartelario (rejas, cerraduras, ordenanzas en todos los pasillos), los grupos de diversificación (los buenos a un aula, los malos a otra), la imposibilidad de estudiar 2º de bachiller (entonces COU) sin oir veinte veces al día la locución “PAU”, los libros de texto como guiaburros (debería decir yugo) del profesorado… 

¡¡¡Por favor, que lo sepa todo el mundo, eso NO ES EL ESPIRITU DE LA LOGSE!!!

(la foto es de aquí)

Fantástico mapamundi de las mates via scienceisbeauty:

Awesome learning map in Mathematics I have found in the entry “The Tree(s) of Knowledge” at the SATYAVRAT blog.
Full resolution here.

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Cuando la tristeza acampa en tu salón…

… abres Twitter y siempre encuentras algo que te hace sonreir.

Esta mañana lancé un tweet, triste, eso sí… y me di cuenta de lo imprecisos que son los 140 caracteres a la hora de relatar; pero son suficientes para que me haya dado cuenta, una vez más, de las personas tan fantásticas y sensibles que hay detrás de cada avatar.

Perdonad el malentendido

No he perdido el móvil yo, sino mi hijo adolescente. Eso dio lugar a una desagradable escena familiar, con llantos, gritos y crujir de dientes… exagero, pero de esas escenas que si se borraran de nuestro imaginario personal, tampoco pasaría nada… Esas escenas en las que todo el mundo se siente mal… y después, peor… Lo del móvil, en todo caso, es lo menos importante.

Al mediodía estuve comiendo con compañeros y compañeras del trabajo (compañeros lejanos, de los que no ves cada día) Entre ellos, había dos, en especial, que durante muchos años (unos 15) fueron grandes y constantes amigos de la familia… Hace tiempo que esto no es así, pero no se han muerto, solo es que no están cerca… su vida transcurre muy cerca de la nuestra, pero parece que en vías que se mantienen paralelas, o divergentes… 

Perder amigos así se parece mucho al desamor. Y duele de una forma parecida. Hace meses, más de un año, que padezco el dolor de esta pérdida, que se me agarra al estómago y me aprieta la garganta. 

Quiero desprenderme. Quiero soltar amarras, pero hay algo que me tiene anclada aquí…

Pájaros en la cabeza, patas de gallo en los ojos, mariposas en el estómago, hormigueo en los pies… Un zoo con patas.
Zilniya (via @microversos)
No son mis #500palabras… pero necesitaba decirlo: ¿#jornadacontinua? ¿De qué estamos hablando?

Ahora vamos a ser serios, vamos a pensar las cosas de verdad, despojadas de los condicionantes circunstanciales… No vamos a hablar de condiciones laborales, ni de docentes, ni de familias que no se hacen cargo de sus hijos.

¿A mí, qué me gustaría para mis hijos e hija?

Me gustaría que aprendieran un poquito de música, de pintura, de escultura, de organización de proyectos, de trato con los que sufren, de comida sana y cocina rica, de deporte para ser sanos y fuertes, de lo que pasa en el mundo con las personas y con los recursos…

Tenéis razón, muchas de esas cosas se las puedo enseñar yo, y quiero, y lo hago, pero otras no (y esas, las puedo pagar).

Pero no solo puedo enseñárselas a mis hijos, a mi hija, sino a los hijos e hijas de otras familias, y a otros padres y madres, y a personas que serán madres y padres dentro de unos años… Y además, hay otras muchas que puedo y quiero aprender.

Así que, en mi mundo ideal, mis hijos, mi hija, no van a la escuela, sino que van por la escuela, que es un edificio lleno de conocimiento, recursos, y personas, un lugar y una filosofía, donde se comparten los intangibles, lo que se tiene y se quiere compartir. Naturalmente, la escuela está abierta todo el día, porque el conocimiento y la socialización no tienen horario, digamos lo que digamos. La infancia es un periodo de aprendizaje intensivo. Los niños y niñas aprenden donde estén, y aprenden lo bueno, y lo malo. 

Y sin embargo, decimos que nuestras niñas, nuestros niños, deben pasar poco tiempo en la escuela… porque es mejor… ¿para qué? ¿Qué parte es la que ya no tienen que aprender en la escuela? ¿Y quiénes? Por poner un ejemplo, aquellos cuyas familias fueron a la escuela y obtuvieron su certificado de escolaridad - y ahí acabó su educación formal - ¿alguien les explicará que se puede estudiar música, que sumar y restar puede ser importante, pero leer lo es mucho más, y comer bien, y expresarse, y jugar, y descansar…?

Es muy importante cambiar el foco, reconocer en qué modelo de familia estamos pensando cuando decimos que los niños y las niñas están mejor con su familia que en la escuela. Si nos basamos en la familia ideal, conviene que no lo olvidemos, y que no olvidemos tampoco que tal vez toda la familia, al completo, estaría mejor en la escuela.

Y admitir, también, que en la escuela pasiva, doblegadora, que anula voluntades y diferencias, cuantas menos horas pasemos todos, mejor. ¡Pero es que en esa escuela no podemos basar nuestras decisiones organizativas!¡Esa escuela HAY QUE CERRARLA!¡Esa escuela no la queremos, ni muchas horas, ni pocas!

Honestamente creo que hay que empezar a pensar en la escuela como en NUESTRA escuela, del barrio, del pueblo…, y no como el edificio que sirve para que los y las profesionales impartan o compartan conocimiento. Todos y todas podemos dar y recibir en la escuela. 

¿Pensáis, de verdad, que tiene algún sentido que haya una escuela para aprender a leer, escribir y aguantarse el pis, otra para quien pueda pagarse la música, o la cerámica, y otra para que quien necesita ración doble de sumas y restas, y si no puede pagarlo, ya habrá algún voluntario o servicio social? No se me ocurre forma más injusta de mantener el reparto del conocimiento, del acceso a la cultura, de la felicidad… ¿Es esto lo que queremos? ¿Perpetuar este modelo? ¿Que quien quiera y pueda se lo pague? No gastaré un minuto más en ese debate estéril. Las condiciones laborales del profesorado, como el acceso a la función pública, como los presupuestos para el funcionamiento de los centros… todo eso es importante, pero primero debemos saber si hablamos de la misma sociedad como proyecto, de la misma escuela objetivo. En mi modelo de escuela, el que os cuento más arriba, ni siquiera está claro quien enseña y quien aprende… como para hablar de quién trabaja por la mañana, quién por la tarde, o quién lo paga…

En esa escuela de horas limitadas, ¿qué de todo lo que se puede aprender en esta vida tiene cabida?¿Una hora semanal de educación física?¿Otra de música?¿Me estáis hablando en serio de la escuela? No, creo que no. No lo toméis a mal, porque sabéis que os respeto, especialmente a vosotros y vosotras, con los que he hablado un poco de esto; pero creo que estamos hablando de nadar y guardar la ropa. Estamos hablando de vuestra vida, pero no de la escuela.

Este debate no tiene que ver con lo asistencial, tiene que ver con que la cultura, el conocimiento, patrimonio de todos y todas, está muy lejos de ser universal, habiendo como hay dos polos, el de la riqueza, y el de la pobreza. Mientras vivamos en el polo rico, mientras seamos nominalmente democracias, tenemos obligación de hacer extensiva la educación, el acceso a la cultura, por lo menos a todas y todos los que se asientan en nuestras tierras. Y son niñas y niños, pero también adultos. 

Esa es la escuela que quiero. La que cambiará el mundo porque será nuestra, y pondrá en nuestras manos las herramientas para cambiarlo: conocimiento, sentido de la justicia, libertad para elegir, y gafas de ver.

PD. Y después de mi conversación twittera con @franiglesias_, si queréis, lo llamamos de otra forma.